El inicio del año 2026 ha traído consigo una realidad compleja para el comercio exterior peruano. Tras un cierre de 2025 cargado de incertidumbre, el mercado de fletes marítimos ha inaugurado el nuevo ciclo con señales claras de encarecimiento, obligando a los importadores y exportadores de la región a monitorear con un rigor sin precedentes el mercado chino, clave para anticipar la estructura de costos de la temporada de verano.
El Efecto China y la Presión Estacional
La principal razón de este repunte temprano se encuentra en el calendario asiático. La proximidad del Año Nuevo Lunar actúa históricamente como un catalizador de la demanda; sin embargo, en 2026, este fenómeno se ha intensificado. Las empresas peruanas están intentando asegurar sus inventarios antes de que las fábricas en China cesen operaciones por las festividades, lo que genera un cuello de botella en los puertos de origen y una competencia feroz por el espacio en los buques.
Según datos recientes, las tarifas en las rutas desde Asia hacia la costa oeste de América han experimentado incrementos de doble dígito. Para el Perú, el mercado chino no es solo su principal socio comercial, sino también el termómetro que define la estructura de costos para los productos de consumo masivo que abastecen la campaña de verano.
¿Por qué suben los fletes? Factores Determinantes
Expertos de sectores como South Express y MasContainer coinciden en que el encarecimiento no responde a una sola causa, sino a una «tormenta perfecta» de factores operativos y geopolíticos:
1.Reducción Estratégica de Capacidad: Las líneas navieras han implementado ajustes en la oferta de espacios para equilibrar las tarifas, evitando la sobrecapacidad que afectó al mercado en años anteriores.
2.Costos Operativos al Alza: El incremento en los precios del combustible, sumado a las nuevas regulaciones ambientales que exigen el uso de carburantes más limpios (y caros), se traslada directamente al consumidor final.
3.Congestión en Hubs Clave: Los retrasos en la carga y descarga en puertos estratégicos siguen mermando la eficiencia de las naves, elevando los costos de operación que las agencias deben cubrir.
4.Incertidumbre Geopolítica y Arancelaria: El fantasma de nuevas políticas arancelarias —especialmente desde E E. UU.— y la persistente tensión en rutas críticas obligan a las navieras a aplicar recargos por riesgo, afectando la estabilidad de los precios globales.
El Reto para el Importador Peruano
Para el empresario peruano, el 2026 se presenta como un año de decisiones estratégicas. Ya no basta con buscar la «tarifa más baja»; la clave hoy reside en la anticipación. Según la Asociación Peruana de Agentes Marítimos (APAM), la capacidad de prever las fluctuaciones del mercado chino será el factor diferencial para mantener la rentabilidad.
La lección que deja este inicio de año es clara: la logística marítima ha entrado en una fase de «nueva normalidad» donde la volatilidad es la constante. En este escenario, el Perú debe seguir fortaleciendo sus lazos con Asia, pero bajo una gestión logística más técnica, resiliente y, sobre todo, preventiva frente a los vaivenes de un mercado global cada vez más costoso y exigente.
En un entorno de tarifas elevadas y operatividad bajo presión, la probabilidad de que surjan disputas derivadas del transporte marítimo aumenta drásticamente. La saturación de los puertos y las alteraciones en las rutas suelen desencadenar incidentes como retenciones de carga, cobros indebidos de demurrage o incumplimientos contractuales. Es en este punto donde la gestión preventiva y la resolución técnica de conflictos con las navieras se convierten en una pieza fundamental de la estrategia comercial. Los exportadores e importadores requieren de un soporte legal robusto que garantice que las contingencias durante el tránsito no erosionen su rentabilidad ni detengan su flujo de caja.
La resiliencia en el comercio exterior peruano hoy depende de una asesoría que combine el conocimiento técnico con la defensa legal especializada. En Araya & Cía. Abogados, proporcionamos el soporte necesario para prevenir y mitigar los riesgos operativos derivados de la relación con las líneas navieras. Nuestro enfoque se centra en reducir el impacto de los conflictos logísticos y proteger los intereses de nuestros clientes ante las arbitrariedades del mercado, permitiendo que las empresas se enfoquen en su crecimiento mientras nosotros blindamos su cadena de suministro.

Bruno Nazario S.
Abogado de Araya & Cía.




